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Las locuras de Milena – Fiesta en el barco

La primera parte de esta historia: http://www.poringa.net/posts/relatos/5852240/Las-locuras-de-Milena---Los-comienzos.html
La segunda: http://www.poringa.net/posts/relatos/5854621/Las-locuras-de-Milena---Bariloche.html
La tercera: http://www.poringa.net/posts/relatos/5858142/Las-locuras-de-Milena-Fin-de-ano.html
La cuarta: http://www.poringa.net/posts/relatos/5859788/Las-locuras-de-Milena-Primera-Experiencia.html

La invitación estaba hecha. Y allí estaban las dos, junto con otras dos pibas más que llegaron casi al mismo tiempo con dos de los flacos que iban a estar. Ella, ya estaba vestida como para matar. Poca ropa, acorde al calor, y abajo una bikini que ella esperaba no ver más, de cómo se la arrancarían…

Las locuras de Milena – Fiesta en el barco

Milena y Agustina se subieron al barco, mientras esperaban al resto. Ahí comenzaron con los tragos. Ellas se pusieron en pedo enseguida porque cometieron el error de ir con el estómago vacío, aunque los pibes que estaban allí se dieron cuenta de eso y sacaron una picada para todos. Ya era el mediodía y luego de comer, llegaron el resto. Eran dos autos con cuatro pibes cada uno, todos miembros de un mismo club de rugby.

O sea, todos grosos. Esto hizo calentar por demás a las dos. Al oído, Agustina le pregunta a Milena como se sentía una doble penetración… “Es que nunca me hicieron una”, le contestó.

-Posta?
-Sí! He hecho tríos, pero nunca me enfiestaron…
-Es lo más lindo del mundo. Duele al principio, pero si te tratan bien… Termina siendo adictivo.

La descripción hizo hervir a Agustina. Milena ya estaba a pleno apenas vio a todos los pibes.

El rato pasó, ya estaban todos en pedo… Y las dos pibas que habían llegado al mismo tiempo que ellas misteriosamente habían desaparecido junto con el organizador y el dueño del barco... Ellos se habían ido hacia un camarote, donde estarían más tranquilos…

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Lo que dejó a Milena y su amiga a merced de ocho tipos con muchas ganas de coger… Y ellas, encima, se hacían las boludas y los calentaban a todos, haciéndose las mimosas, tirándose champagne en las tetas, besándose entre ellas… Todo el combo completo. Los ocho pibes ya las tenían al palo; era evidente que no iban a zafar… Pero como iban a hacer? Eran cuatro tipos para cada uno…

Pero Mile sale “al rescate” de su amiga, dándole algunos tips para encarar la situación…

-Lo primero que tenés que hacer luego de chuparlas todas, es que te empiecen a coger el culo.
-Posta?
-Sí. Así toda la zona se dilata bien y…
-Y luego?
-Y luego… Preparate a gozar.
-…

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La charla se interrumpe porque los pibes se acercan y las empiezan a acariciar a ambas, a tocarles sutilmente el culo (aunque las dos se hacían las pelotudas y se contorneaban de tal manera para que se los toquen) y las tetas… Las dos hervían. Cuatro de los pibes se llevaron a Agustina hacia otro sector, mientras que los otros cuatro se quedaron con Mile donde estaban, en la parte de atrás del barco… Beso va, manoteada viene, lo cierto es que la bikini voló, quedando prontamente desnuda, incluso antes de que los flacos pelaran las chotas, que ya estaban al palo. Uno de los pibes la besaba y le chupaba todo el cuello, con otro del otro lado del cogote haciendo lo mismo, mientras que otro le chupaba y le mordía las tetas. El cuarto ya le chupaba la concha, que ya estaba hirviendo y bien mojada…

Y ahí nomás se bajó para comenzar a petear. De a un ratito a cada uno, pero no daba abasto… Básicamente, le sobraba una pija para lo que hacía, una en la boca, y una en cada mano. Se turnaba, a la vez que de a poco le iban metiendo los dedos adentro. Uno en el culo, y un par en la concha…

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Ella se levantó para ponerse boca arriba sobre un sillón del barco, para que siguieran metiéndole dedos adentro, pero… Uno de los pibes se la metió directamente en la concha, sin dejar de chupar pijas. Uno de ellos, “el que sobraba”, le pasaba la chota por los pies, haciéndole cosquillas. Desbordaba de placer, y eso que recién arrancaba. A los pocos minutos, cambiaron de posiciones algunos, pero seguían igual, por la concha, peteando, y el que sobraba se quedaba por ahí cerca, casi siempre era el que terminaba de darle bomba y reposaba un poco.

Y una vez que baboseó todas las pijas, se levantó (En realidad, la levantaron…) y se puso en cuatro sobre el borde del bote, para que le entren a dar pija por detrás. Uno le rozó la concha, pero Milena, sugerentemente, le pide que le empiece a coger el culo… Despacito, el flaco le hizo caso, y automáticamente empezó a recibir anal. Casi ni gritaba, solo gemía, más y más, a medida que le daban más fuerte.

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Y obviamente, se iban turnando. Una pija atrás de la otra, y el asterisco se iba agrandando cada vez más y más. Así, mientras acababa a pleno. Un chorro de flujo saliendo de su concha, a medida que se iban turnando. Acababa con cada uno que se la metía. Todo, mientras era nalgueada a fondo, con sus cachetes que ya estaban casi al rojo vivo.

Pero Milena quería más. Y le pidió a uno de los flacos que se siente en el sillón o que se recueste. Ella se sube encima del tipo y mete la pija en la concha. A otro de los tipos lo peteaba, y al tercero, lo pajeaba. “Dale por el culo”, gritó uno, al que faltaba… A pesar de tener una pija en la boca, Milena sonrió… Segundos después, empezó a recibir lo que fue a buscar: sexo duro y doble penetración. “Ahhhh… Siiiii… Aggg”, solo alcanzó a decir. Porque por un ratito, apenas si pudo mover la mano que tenía una de las pijas: le habían empezado a dar bomba por todos lados, incluso una buena garganta profunda que casi la ahoga.

Doble Penetracion

Los ojos se le fueron para atrás del placer. Pero recién arrancaba…

vaginal

Todos se fueron turnando hasta que los cuatro pibes no soportaron más y… “Ponés la boca?”, le preguntaron… Ella sonrió y se arrodilló, abrió bien grande la boca y con la lengua afuera, pedía los lechazos. Uno tras otro fueron pasando, pero le ponían directamente la cabeza de la pija en la lengua… Todos, directo a la boca de Mile. No se perdió ni uno.

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Cuatro acabadas directas adentro de la boca y… Ella, como buena putita que venía demostrando, se los tragó. “Ah la mierda!”, dijeron todos, sorprendidos.

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-De donde salió la putita esta?
-Ni idea. La trajo aquella…

Lo que no se dieron cuenta es que ya se había hecho tarde, y varios al otro día trabajaban… Por eso se bajaron del barco, y se volvieron. Los mismos que habían garchado con Milena fueron los mismos que la alcanzaron hasta su casa. “Cuando quieran, repetimos eh!”, les dijo Mile.

-Obvio, cuando vos quieras…
-Dale, organizamos.

Y ella se bajó del auto. Había pegado confianza y se hizo un grupito… Para sacarse bien las ganas del sexo duro que a ella más le gusta.

cuarteto




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